Qué ocurrió
El 31 de julio, el Tribunal Regional de Múnich (cámara 42) falló a favor de GEMA, la sociedad de gestión colectiva alemana, en su caso contra la empresa de música con IA Suno. GEMA había sostenido que Suno entrenó sus sistemas con obras del repertorio de GEMA sin licencias, y que almacenó y reprodujo esas obras en Europa en violación de la ley de derechos de autor.
El tribunal concluyó que Suno infringió la legislación de derechos de autor tanto de Estados Unidos como de Alemania al entrenar con las obras y reproducirlas en Europa, según el reporte de Music Week. El monto de los daños se determinará por separado.
Las obras y las pruebas
El caso involucró un pequeño conjunto de canciones muy conocidas en el mercado alemán. Los reportes mencionan “Forever Young” y “Big in Japan”, de Alphaville; “Mambo No. 5”, de Lou Bega; “Atemlos durch die Nacht”, de Helene Fischer; y “Daddy Cool” y “Rasputin”, de Boney M. Según el reporte, el tribunal confirmó que el sistema de Suno almacena y genera contenido que coincide con las obras citadas en melodía, armonía y ritmo.
La respuesta de Suno
Suno dijo que no está de acuerdo con la sentencia, que según la empresa “se basa en una caracterización errónea fundamental de cómo funciona la tecnología de Suno”. La empresa dijo que evalúa todas las opciones disponibles, incluida una apelación. La sentencia no es firme.
Por qué importa
Lo notable es la geografía. El entrenamiento del que se quejó GEMA se realizó en Estados Unidos, y aun así un tribunal de Alemania le aplicó la ley de derechos de autor de ambos países. Music Week lo describe como la primera sentencia de un tribunal europeo sobre entrenamiento de IA realizado en Estados Unidos.
Para compositores y editoriales cuyas canciones administra una sociedad europea, eso sugiere una vía para impugnar entrenamientos de IA realizados en otro lugar, si el razonamiento resiste la apelación. Para las empresas de IA, plantea la pregunta de si entrenar en un país protege a un modelo de reclamos en otro.
El panorama general
Suno pelea en varios frentes. En Estados Unidos, Universal Music Group y Sony Music siguen siendo demandantes contra la empresa, mientras que Warner Music Group y BMG han firmado acuerdos de licencia con ella. La sentencia alemana suma un frente aparte, promovido por una sociedad de gestión colectiva y no por un sello discográfico.
AnálisisLa decisión de Múnich y los casos de los sellos en Estados Unidos dependen de sistemas jurídicos distintos. Un tribunal estadounidense que aplique el uso legítimo (fair use) se hará preguntas distintas a las de un tribunal alemán que aplique sus propias reglas de derechos de autor. Ganar en un país no decide el otro. Lo que sí hace la sentencia de Múnich es darles a los titulares de derechos en Europa algo concreto a lo que remitirse, y aumenta la presión sobre las empresas de IA para que licencien en lugar de litigar. Que se sostenga depende de la apelación.
Qué sigue
- Suno ha dicho que evalúa todas las opciones, incluida una apelación.
- Los daños se fijarán por separado, así que la consecuencia económica sigue abierta.
- La sentencia no es firme, de modo que el razonamiento podría cambiar.



